TUS OJOS

En tu nombre duerme la noche antigua, esa que conoce los secretos del fuego antes de que tuviera nombre. Llevas en los ojos la memoria de la tierra húmeda, esa que no olvida, ni perdona, ni miente. Cuando caminas, el aire hace un gesto de respeto, como si reconociese en ti una verdad que no se puede explicar porque yo la convertí en mentira. Y yo, que soy un simple eco en el corredor de las sombras, escucho tu paso como quien escucha una promesa que no se atreve a pedir. Si algún día lees estas palabras, que sea de noche, cuando el mundo calla y solo queda lo que es cierto. Porque tú eres una llama que no se apaga, una frontera que no se cruza, una pregunta que no duele. Y ahí, justo ahí, es donde nace lo inmortal. (Poetario) (1994-2026)

Deja un comentario